Empresa 2
De 112 ideas a 7: las ocho rondas y las preguntas de cada una
Le dediqué cuatro o cinco meses a una lista de 112 ideas antes de arrancar nada. Fueron ocho rondas de filtros, y cada una preguntaba algo distinto. Este es el embudo completo.

- Empecé con 109 ideas (~112 con adiciones). Quedan 7 después de ocho rondas y cuatro o cinco meses.
- El embudo: 109 → 41 → 19 → 16 → 7. Cada ronda pregunta algo distinto; si repite la pregunta, no filtra.
- Lo que más mató: no hay oráculo, la distribución ya es de una plataforma o un lab, baja frecuencia de compra, y capital intensivo con márgenes delgados.
- Los siete que quedan se parecen: servicios con IA nativa en sectores regulados y fragmentados.
Tengo muchas ideas. Demasiadas. Toda mi vida me llegaba una idea y la quería construir esa misma semana.
Y eso es justo lo que me salió mal: muchas cosas a la vez, la atención partida, nada con la profundidad que necesitaba. Así que esta vez estoy haciendo lo contrario, y se siente profundamente antinatural: cuatro o cinco meses eligiendo antes de arrancar nada.
Ya conté los filtros que más mataron. Lo que no había contado es el orden. Fueron ocho rondas, y lo único que las hace servir es que cada una pregunta algo distinto. Si dos rondas seguidas hacen la misma pregunta, la segunda no filtra nada: solo te da confianza de más.
Etapa 0: llenar la lista (109 ideas)
La primera parte fue volumen, no criterio. Usé un marco de Sam Altman para generarlas: buscar cambios de comportamiento que van a parecer obvios en retrospectiva, y donde la IA es justo lo que los hace posibles.
Cada idea entró clasificada por dos ejes:
- Capa: L1 (opera el negocio), L2 (infraestructura), L3 (plataforma).
- Horizonte: ahora, emergente, moonshot.
Llegué a 109. Con las que se fueron sumando después, alrededor de 112.
Ronda 1: ¿me emociona y tengo ventaja? (109 → 41)
Una por una, sí / no / tal vez. Seis lentes calificadas del 1 al 5, total sobre 30: techo del negocio, mi ventaja real, qué tanto creo en el cambio de comportamiento, y tres más.
Aquí no murió nada por el mercado. Murió lo que no me emocionaba y lo que cualquier otro podía hacer igual de bien que yo. Quedaron 41.
Ronda 2: agrupar (41 ideas, 8 familias)
Las 41 dejaron de competir como ideas sueltas y las junté en ocho familias. Seis lentes nuevas: techo, factibilidad para mí, moat honesto (donde escribir "IA" no cuenta como moat), sobrevivencia al riesgo que mata, velocidad de aprendizaje y ventana de oportunidad.
Mataron dos familias completas: la infraestructura para agentes, porque los labs se la acaban comiendo, y los productos que en el fondo son un chat (el asistente, el clon, el matchmaker).
Ronda 3: prueba de demanda (19 finalistas)
Aquí dejé de calificar la idea y empecé a calificar la demanda:
- ¿Ese dinero ya se gasta hoy, o hay que inventar el presupuesto?
- ¿Qué tan lento es el que ya está ahí?
- ¿Puedo nombrar, con nombre y apellido, a los primeros 10 clientes?
- ¿Se puede falsificar en 60 días con menos de 50 mil dólares?
- Si la idea muere, ¿qué queda?
- ¿Qué capacidad me deja construida?
Luego le sumé tres lentes de "sí puedo alcanzarlos": qué tan grande es la brecha con el mejor competidor, qué acceso injusto tengo yo, y si la escala de ese competidor de verdad le sirve en mi ciudad.
Esta ronda tumbó a mi favorita en papel y subió los negocios de operación por encima de las marcas de consumo.
Ronda 4: dolor × frecuencia × precio
Tres números por idea, multiplicados, no sumados. Un cero en cualquiera de los tres mata el negocio completo.
Así se colapsaron viajes (se siente dos veces al año) y todo lo preventivo: el checkup y la dermatología. Nadie sangra por prevención. Cobranza y claims salieron con 5-5-5.
Ronda 5: los números reales
Transacciones al año, dólares por transacción, cuánto puedo capturar, tamaño de mercado y, la pregunta que ordena todo: cuántos clientes necesito para 10 millones de dólares y para 100 millones.
La respuesta fue brutal de clara. Una marca de consumo necesita decenas de miles de clientes, y casi todos comprados en Meta. Un negocio B2B de estos necesita cuarenta.
Ronda 6: verificar afuera (16 → 7)
Dos reportes de investigación profunda sobre las 16 que seguían vivas: mercado, competencia y capital. No para tener una opinión mejor, sino para ver si la realidad sostenía la mía. Quedaron 7.
Ronda 7: los marcos de fondo
Estos son los que más uso hoy, y los aplico al final porque son los que más duelen:
- Test del oráculo. La IA solo compone donde algo externo califica el resultado sin opiniones: el pago llega o no llega, la declaración se acepta o se rechaza, el código compila o no compila. Sin eso no hay loop, y sin loop el año tres es igual que el año uno pero con más gente.
- Test de Warp. Un agente que corre encima del sistema de alguien más es un wrapper. Ser el sistema de registro es una empresa.
- Servicios con IA nativa. Ser la firma, no venderle software a la firma.
- La lección Cognition/Windsurf. Comprar distribución gana. Si alguien ya la tiene, no me alcanza con tener mejor producto.
Aquí cayeron el asistente personal, la agencia de video y el estudio de marcas de celebridades.
Ronda 8: una investigación por idea, con compuerta
La última no es una matriz: es una compuerta de sí o no, idea por idea. HVAC, solar, ADU, cobranza, financiamiento de facturas en México y en Estados Unidos, cuidado crónico, audífonos.
Aquí se terminó de caer el checkup preventivo: el líder ya está muy capitalizado y no encontré por dónde entrar. Y quedó el ranking que tengo hoy.
Lo que más mató
Si junto las ocho rondas, casi todo murió por cuatro razones:
- No hay oráculo.
- La distribución ya es de una plataforma o de un lab.
- Se compra muy poco seguido.
- Mucho capital o mucha gente para márgenes delgados.
Los siete que quedaron terminaron pareciéndose entre sí, y eso no lo planeé: negocios de servicios con IA nativa en sectores regulados y fragmentados, donde el trabajo es trabajo de verdad y alguien tiene que responder por el resultado.
Qué sigue
Elegir una y anunciarla. Ese es el paso en el que estoy.
Si cuatro meses para decidir suenan lentos, lo entiendo. Pero la versión rápida ya la viví varias veces y sé exactamente lo que cuesta.
Aprende a construir una empresa viendo cómo construyo la mía.
Cada semana: la decisión, el número, el error y el acierto.